Construida en el año 324 d.C por orden del emperador romano Constantino el Grande, durante 1500 años esta catedral ha sido el centro de la Iglesia Católica. No es para nada difícil darte cuenta de su magnificencia. Cuando yo la vi por primera vez, a eso de las 9:30 AM, esperé encontrarme con una iglesia, que, aunque hermosa, no transmitiría ningún sentimiento. Cambié de opinión, sin embargo, cuando vi con mis propios ojos la majestuosa estructura que se levantaba ante mí.
Era verano, y el calor hacía que el sudor me corriera por la frente. El tumulto de gente que se apretujaba afuera comenzaba a irritarme, pero no estaba dispuesto a irme todavía. Baste decir que, cuando entré, todos mis esfuerzos se vieron recompensados. Con 193 metros de longitud, me sentía caminando en el lugar más importante del mundo, como si Dios en persona hubiera bajado de los cielos para establecer su palacio entre los mortales. No costaba trabajo entender que esta enorme iglesia había sido el ombligo del mundo durante la Edad Media, cuando la religión dominaba el pensamiento de toda la población de Europa.
Información sacada de:
http://www.vaticanstate.va/content/vaticanstate/es/monumenti/basilica-di-s-pietro.html
Fotografía sacada de:
https://es.wikipedia.org/wiki/Bas%C3%ADlica_de_San_Pedro



